Crítica creación
Más que una hermenéutica, una erótica del arte
El otro día mi cuñada me preguntó si tenía ‘Hours…’, de David Bowie, le dije que del tipo tenía los primeros discos, del que me gusta especialmente The Man Who Sold the World, que tampoco es una maravilla, y que en todo caso podía prestarle alguno de ellos, Hunky Dory, o Low… aunque a decir verdad ninguno de ellos era recomendable si lo que buscaba era el Bowie adulto, diferente, bien centrado en la música de su época y en los charts, un poco más sencillo de escuchar y hasta de disfrutar.
A decir verdad, nunca le había prestado mucha atención a ‘Hours…’, y tal vez haya hecho mal, por momentos es hasta elevador, una palabra que a Bowie debe de gustarle. De los últimos bowies me había quedado en Outside, que tiene la bella y potente “The Hearts Filthy Lesson”. Pero en ese disco estaba Reeves Gabrels y con eso está casi todo dicho. Está bien, en ‘Hours…’ también está, pero se nota menos. El guitarrista está como contenido y quizá eso haya hecho mucho para que, en su tiempo, no notara tanto a este disco.
Si en su disquería amiga no lo consigue, pruebe aquí:
http://www.mediafire.com/?13zji42w2mm