Crítica creación

Más que una hermenéutica, una erótica del arte

Jan 12, 2009 10:50pm
De las bandas a las que más o menos me he hecho afecto en los últimos días, Psychic TV son de las que me tienen más pasmado. Sobre todo por una cuestión un tanto banal, ¿por qué no los descubrí antes? Bueno, la respuesta es más bien simple: porque nadie en su sano juicio difundiría su música. Es una de esas bandas que, simplemente, se descubren con el tiempo. Siempre estuvieron ahí, escondidos, influenciando de a poco a toda una larga camada de gente difícil, rara, extraña, surgieron como alternativa de lo alternativo cuando la palabra todavía no se pronunciaba, grabaron montones de discos y todos pasaron desapercibidos para los que, como yo, no tuvieron la suerte de que a alguien cercano se le ocurriera difundirlos. Supe de ellos por documentales. Son esa clase de personas los Psychic TV, la que aparece en documentales, porque saben de lo que hablan, porque siempre estuvieron en los lugares donde se gestan cosas y en el tiempo clave para estarlo. El último en el que uno de sus miembros participó, Genesis Breyer P-Orridge, alguien bastante incontrolable al parecer, saludablemente enfermo, es sobre Joy Division, llamado de la misma manera. Al escuchar los discos de Psychic TV, uno no entiende cómo es que después de la estela dejada por la banda de Curtis no se plegaron a ella, porque encandecen igual, brillan igual, siempre con los pies bien puestos en el Post-punk. O sí se entiende en realidad: resulta que los Psychic TV no tenían los pies muy bien puestos, y si los tenían acaso desvariaban demasiado y del Post-punk saltaban a la electrónica chiflada, a la performance pura, a la locura sin más. Después de todo, el interés de los Psychic TV no es meramente musical. Quizá no lo sea en absoluto. Su interés es el arte performativo, el video arte, por ejemplo, o la música como instalación “visual”… Las variantes no importan, sino el impacto causado.Ostentan, entre otros records poco memorables, el de haber grabado más discos en vivo en menos tiempo que cualquier banda en la historia. Live In Tokio, de 1986, es apenas uno de los catorce discos en vivo que grabaron en poco más de un año. Presumiblemente ni mejor ni peor que el que grabaron en Italia, por ejemplo, si es que grabaron uno allí. Este concierto en Tokio es otra cosa, solo eso, otra cosa.Si en su disquería amiga no lo consigue, pruebe aquí:http://sharebee.com/32f0185d

De las bandas a las que más o menos me he hecho afecto en los últimos días, Psychic TV son de las que me tienen más pasmado. Sobre todo por una cuestión un tanto banal, ¿por qué no los descubrí antes? Bueno, la respuesta es más bien simple: porque nadie en su sano juicio difundiría su música. Es una de esas bandas que, simplemente, se descubren con el tiempo. Siempre estuvieron ahí, escondidos, influenciando de a poco a toda una larga camada de gente difícil, rara, extraña, surgieron como alternativa de lo alternativo cuando la palabra todavía no se pronunciaba, grabaron montones de discos y todos pasaron desapercibidos para los que, como yo, no tuvieron la suerte de que a alguien cercano se le ocurriera difundirlos. Supe de ellos por documentales. Son esa clase de personas los Psychic TV, la que aparece en documentales, porque saben de lo que hablan, porque siempre estuvieron en los lugares donde se gestan cosas y en el tiempo clave para estarlo. El último en el que uno de sus miembros participó, Genesis Breyer P-Orridge, alguien bastante incontrolable al parecer, saludablemente enfermo, es sobre Joy Division, llamado de la misma manera. Al escuchar los discos de Psychic TV, uno no entiende cómo es que después de la estela dejada por la banda de Curtis no se plegaron a ella, porque encandecen igual, brillan igual, siempre con los pies bien puestos en el Post-punk. O sí se entiende en realidad: resulta que los Psychic TV no tenían los pies muy bien puestos, y si los tenían acaso desvariaban demasiado y del Post-punk saltaban a la electrónica chiflada, a la performance pura, a la locura sin más. Después de todo, el interés de los Psychic TV no es meramente musical. Quizá no lo sea en absoluto. Su interés es el arte performativo, el video arte, por ejemplo, o la música como instalación “visual”… Las variantes no importan, sino el impacto causado.
Ostentan, entre otros records poco memorables, el de haber grabado más discos en vivo en menos tiempo que cualquier banda en la historia. Live In Tokio, de 1986, es apenas uno de los catorce discos en vivo que grabaron en poco más de un año. Presumiblemente ni mejor ni peor que el que grabaron en Italia, por ejemplo, si es que grabaron uno allí. Este concierto en Tokio es otra cosa, solo eso, otra cosa.

Si en su disquería amiga no lo consigue, pruebe aquí:

http://sharebee.com/32f0185d

Page 1 of 1