Crítica creación
Más que una hermenéutica, una erótica del arte
En alguna tarde, yo estaba con mi novia de entonces, que por suerte se transformó en mi mujer de ahora, viendo MTV, tomando unos mates, en una casa prestada. Y de pronto apareció Acetone tocando una bellísima canción, “All for the Love of a Girl”. Era un rock cándido, con tintes country, tranquilidad, parsimonia, imágenes tenues y acordes así. Esa canción era de un gran disco, I Guess I Would, de 1995, que nunca pude conseguir y que escuché esporádicamente.
La banda, un trío de Los Angeles, siguió haciendo discos bellos, ninguno con éxito ni relevancia, hasta que su bajista y cantante decidió pasar a mejor vida un verano de 2001, justo cuando, como suele pasar, la popularidad de la banda parecía empezar por fin a remontar, y merecidamente, con este disco, el último, York Blvd., del año 2000.
Si en su disquería amiga no lo consigue, pruebe aquí: